lunes, 8 de septiembre de 2003

Anticonceptivos en el Mundo Clásico: Roma

Actualmente, se habla mucho de la prevención de los embarazos no deseados, la autoprotección frente a ETS y la educación de los jóvenes en relación al control de la natalidad, y la abstinencia sexual. Los preservativos y los anovulatorios han demostrado sobradamente ser eficaces y fácilmente accesibles, pero tales medios no existí­an en el mundo clásico.

Pese al riesgo del bajo recambio generacional, las antiguas civilizaciones buscaban métodos eficaces para limitar los embarazos y los nacimientos.

¿Cómo se las apañaban los romanos ante estas cuestiones? ¿Cómo encaraban los temas sexuales, y de que forma controlaban los romanos el número de sus descendientes? ¿Qué se sabe exactamente sobre los métodos mediante los cuales conseguían estos resultados, y qué efectos tení­an dichos procedimientos sobre el organismo de las mujeres (y puede que también sobre el de los hombres)?

Aunque la abstinencia sexual es el único método que se ha demostrado 100% eficaz para evitar embarazos y nacimientos, no existen evidencias que sostengan la idea de que los romanos usasen dicho método anticonceptivo; al contrario, las evidencias parecen sugerir que la abstinencia nunca se empleó seriamente como procedimiento anticonceptivo. Además, en base a las diferencias entre la Edad Media y la Antigüedad Clásica, la extrapolación de los datos medievales supone una pequeña orientación al respecto. ¿Así que, qué evidencias existen respecto a los métodos empleados por los romanos para evitar embarazos y nacimientos?

Los pocos textos literarios que han llegado hasta la actualidad proporcionan mucha de la información de la que se dispone actualmente para estudiar los métodos de anticoncepción y aborto de la Antigüedad. Tales textos abarcan:

1- "Ginecología" de Soranus.

Escrita por Soranus de Efeso (finales siglo I-principios de siglo II D.C.), procedente de Asia Menor. Estudió en Alejandría, y practicó la medicina en Roma (98-138 D.C.). Soranus es el autor de un buen número de trabajos relativos a temas médicos, siendo su tratado de Ginecología uno de los más importantes que se conservan, en parte debido al exhaustivo estudio de la práctica de la ginecología y obstetricia clásicas, y su alto nivel en la época. Estos textos de Soranus se emplearon hasta el siglo XVI. En ellos describe la versión podálica en el parto, el uso de la silla obstétrica, y proporciona instrucciones detalladas para el cuidado de los recién nacidos (agua hervida con miel para el bebé los dos primeros días, y después, amamantamiento por su madre) .

2- Leyes y Theaetetus, de Platón
3- Politica, de Aristóteles
4- Historias, de Polibio

También se encuentran datos de fármacos y hierbas en otros textos, incluyendo:

5- De Materia Medica (Dioscórides).
6- Textos Hipocráticos, de Hipócrates, por supuesto (430 AC-330 AC).

Algunas de las plantas que conocemos fueron empleadas por los romanos para prevenir embarazos y nacimientos.
Según el estudio de John Riddle (Contraception and Abortion from the Ancient World to the Renaissance) se ha investigado para valorar la eficacia de muchas de las plantas y hierbas empleadas en los métodos en cuestión que se usaron en el mundo romano.

A pesar de que muchos de los procedimientos (basados en las fórmulas y consejos médicos) empleados en la antigüedad se consideraban mágicos y estaban basados en supersticiones, la ciencia actual ha demostrado que la mayoría son realmente eficaces, siendo este el caso de la granada. Su uso viene recogido en los textos hipocráticos como método para controlar la natalidad. No obstante, su origen se encuentra en la mitología griega, en concreto, en la historia de Perséfone y en los intentos por proteger a esta diosa virgen de ser fértil (o al menos, de que se reprodujera).

Procedimientos:

La abstinencia sexual no fue un método muy empleado a nivel popular para el control de la natalidad en el mundo antiguo, pero existen evidencias del uso del coitus interruptus. Soranus (libro I, cap. XIX) dice esto:"en el momento crítico del coito, cuando el hombre esté próximo a descargar la simiente, la mujer debería contener la respiración y retirarse un poco, de manera que la simiente no sea depositada demasiado profundamente en la cavidad uterina. Entonces, la mujer debería levantarse inmediatamente y acuclillarse, inducir el estornudo, y limpiar la vagina en su alrededor, y quizás, tomar algo frío."

Otra de las recomendaciones de Soranus (Lib I, Cap. XIX) era impregnar la boca del útero con ungüentos. Alguno de los que menciona específicamente incluye: aceite de oliva rancio, miel, resina de cedro, savia de bálsamo, plomo blanco, salvado con aceite de mirto y plomo blanco, alumbre húmedo, galbano, mechones de lana fina en el orificio del útero, y una especie de supositorios vaginales con capacidad de contraer y condensar (las gomas y resinas se consideraban espermicidas). Realmente, Soranus fue el precursor de los métodos llamados "de barrera".

Soranus aconseja evitar las prácticas sexuales durante el período más fértil del ciclo femenino, que pensaba que estaba en los días inmediatamente anteriores y posteriores a la menstruación (justo lo contrario a lo que se sabe ahora, segun Ogino demostró en los años 50 del siglo XX). No hay evidencias claras sobre la existencia de tipo alguno de preservativo o diafragma.

Métodos que implican el uso de hierbas y plantas:

La mayoría de los datos disponibles, incluyendo referencias literarias y textos médicos, recomiendan mezclas y fórmulas a base de hierbas para prevenir el embarazo.

Soranus, sin embargo, advierte a sus lectores que los efectos de estas mezclas no solo evitan el embarazo, sino que destruyen todo lo que esté vivo a su alrededor (Muchas de estas fórmulas no solo evitan embarazos; también inducen abortos).

El tipo de anticonceptivo a base de hierbas más popular era una especie de supositorio vaginal, aunque es poco probable que fuese eficaz. Soranus proporciona algunas fórmulas para tales supositorios usando algunas plantas comunes.También da una guía sobre cómo y cuándo usar los supositorios, a fin de que fueran eficaces, que fueron recetados de forma habitual para el control de la natalidad.

Algunas mezclas de hierbas y plantas se recogen en los diferentes textos médicos y literarios.

Dioscórides (Libro 3, capit. 1-7, Libro 4, capit. 18-23) proporciona un índice de plantas, junto con sus correspondientes ilustraciones, y recomendaciones para el uso de hierbas en el control de la natalidad. Soranus recomienda el empleo de una o varias de estas plantas combinadas en un supositorio vaginal.

Ambos autores hacen varias referencias al empleo de aceite de oliva, miel, resina de cedro, savia de bálsamo, solos o mezclados con plomo blanco, una mezcla húmeda de cera y manteca de cerdo conteniendo aceite de mirto y plomo blanco, alumbre húmedo, galbano con vino, o un tapón de lana fina que se colocaría en el útero para prevenir el embarazo.

Soranus menciona específicamente diez plantas en sus fórmulas, de las cuales, la ciencia moderna ha demostrado la eficacia de ocho, o al menos, de su efectividad como anticonceptivos y abortivos. De las otras dos, una tiene un efecto inhibidor de la fertilidad, y la otra se ha extinguido.

Dioscórides también incluye un capítulo sobre anticoncepción masculina. Refiere que si se bebe una pócima conteniendo periklymenon (posiblemente, madreselva, pero no es seguro) durante 37 días, eso hace que un hombre sea estéril. También sugiere la posibilidad de aplicar ciertos ungüentos en el glande para prevenir el embarazo, siendo su uso de tipo espermicida.

Soranus advierte a menudo sobre los acres y peligrosos efectos secundarios de tales aplicaciones de hierbas. Específicamente, avisa de las ulceraciones que pueden producirse con su uso. Advierte también que muchas de las prácticas eficaces para la prevención destruirán igualmente todo aquello que esté vivo, y pueden perjudicar y dañar al estómago, provocar nauseas, congestión de cabeza y otros problemas.

Soranus también describe varios métodos mecánicos para inducir el aborto.

Estos incluyen ejercicios enérgicos, cargar pesos muy pesados, saltar violentamente (también recomendado por Hipócrates), y un procedimiento consistente en ser violentamente agitada por animales salvajes, o incluso domésticos, como cuando se conduce un vehículo sobre superficie irregular. Soranus prescribe caminatas enérgicas durante los 30 días siguientes a la concepción, seguidas de ejercicios violentos para abortar el feto. Pese a que estos métodos resultan innecesariamente violentos, e incluso dolorosos comparados con los actuales, se pensaba que eran medios eficaces para abortar en la época (Por supuesto, se desconoce cuántas mujeres de entonces, caso de haber alguna dispuesta, usaban realmente tales procedimientos).

Lista de plantas dada por Soranus que se empleaban en fórmulas para prevenir la natalidad:

1. Opopanax (=Ferula opopanax Spr.)
2. Jugo cirenaico
3. Ruda (=Ruta graveolens L.)
4. Leukoion (alhelí blanco) (-Matthiola incana L.)
5. Cruciferae (alhelí) (=Cheiranthus chieri L.)
6. Mirto (Myrtus communis L.)
7. Mirra (=Commiphora myrrha Engl.+sp.)
8. Pimienta (=Piper nigrum L.)
9. Rúcula (Eruca sativa L.)
10. Lampaza (=Heracleum sphondylium)

Lista de supositorios vaginales de Soranus para contracepción y/o aborto

1. Mezclar corteza de pino y hojas desecadas de tanino en cantidades iguales. Frotar la vagina con vino y aplicar la mezcla en cantidad adecuada antes del coito, y después de envolver la mezcla con el ovillo de lana. Retirar dos o tres horas después de la relación.
2. En iguales cantidades, se mezcla tierra de cimolita y raiz de panax, se frota con agua y luego todo junto. Cuando resulte pegajoso, aplicarlo como se prescribe arriba.
3. Moler el interior de la piel de una granada fresca con agua y aplicar.
4. Moler dos partes de la piel de una granada y una parte de roble, formar pequeños supositorios, e insertarlos después del cese de la menstruación.
5. Mezclar alumbre húmedo y la parte interior de la cáscara de una granada con agua y aplicar con lana.
6. Mezclar roble inmaduro, el interior de la piel de una granada, jengibre, dos dracmas, y modelar con vino hasta que tenga el tamaño de un guisante, dejarlo secar en interior. Administrar antes del coito. Se aplica como supositorio vaginal.
7. Moler higos secos sin piel y aplicar con natron.
8. Aplicar piel de granada con la misma cantidad de goma y de aceite de rosas.
*Seguir siempre lo antedicho con una bebida de agua con miel, y aplicar solamente después del final de la menstruación (Soranus dixit).

Claro que también existe el capítulo de los abortos provocados (otro método anticonceptivo muy en boga en la época, a la vista de la cuestionable eficacia de los métodos descritos), pero lo dejo para otro día. Es demasiado bestial para ponerlo ahora. Y eso sin olvidar que las prácticas sexuales empleando el acceso anal también se usaban para prevenir el embarazo.

Lo que si me parece importante, a título informativo, es que os deis una vuelta por estas direcciones, para que hagais las comparaciones pertinentes respecto a la época actual

http://suse00.su.ehu.es/euskonews/0165zbk/gaia16502es.html (esta es muy buena)

http://avivasg.eresmas.com/poscoit.htm

http://www.sec.es/aho/cap10.htm

http://abcsexologia.estilisimo.com/print.php?sid=47

Como se puede observar...no hay color. Todo previsto, todo limpio, todo controlado. O no?

Por Ennia Durmia Gemina