Como ya sabemos, un nombre romano tiene el siguiente formato: [praenomen][nomen][cognomen]
El primero es poco importante y casi nunca se usa, el segundo se refiere a la familia (vagamente se correspondería con un apellido), y el tercero es lo que llamaríamos el nombre de pila. Fijaos en los siguientes nombres:
César > Caius Iulius Caesar
Cicerón > Marcus Tullius Cicero
Juliano > Claudius Flavius Iulianus
La manera habitual de abreviar un nombre romano es usar el último de los nombres, que muchas veces suele ser un mote o tener por origen un mote.
Por ejemplo, alude a un antepasado de Cicerón que tenía la nariz partida como un 'garbanzo' (cigró <> claramente sugiere una raíz relacionada con el significado de 'pelo,
cabello' anterior <*caesar-> (pero que no está testimoniada en latín clásico, eso tampoco es problema porque sabemos que las raíces se pierden,
como la raíz <*PER(um)> 'experiencia vital, situación difícil' que si bien no existen en Latín nos ha dejado , o
véase griego emPEIRikós)
(b) el hecho de que en muchas ocasiones como en el caso de el cognomen se refiere más que a una cualidad abstracta de las personas, a una
característica que describe su fisonomía (ojo! esto solo es verdad en parte en esa época histórica existen tantos cognomina que cumplen esta regla
como cognomina que violan la regla).
- Además hay otras opiniones, como la de E. Babelon, que afirma que la Palabra Caesar procede de la lengua punica en la cual signfica Elefante. Un
origen cartaginés no sería nada de lo que un patricio romano se enorgulleciese. Y menos Caesar, que se daba ínfulas de ser más romano que Rómulo.
Pero es verdad que Caesar uso en algunas de sus monedas la imagen del elefante y también hay una familia de nombre Caecilia que por escudo tenía
al elefante. Los Caecilius tambien usaron en sus monedas el elefante como emblema distintivo.
Esta costumbre vino de un antepasado de esta gens, que por el 251, durante la primera guerra púnica, capturó varios elefante al enemigo, que fueron
paseados posteriormente por Roma.
Debo admitir que tan satisfactoria resulta cada hipótesis como las otras. Desde luego no considero que se hayan aportado pruebas suficientes para defender con uñas y dientes ni la teoría basada en 'segador, el que corta' que la teoría basada en . Ni ninguna de las demás
Contribuciones de:
Claudius Salix Davianus
M Durmius Sisena
I. Minicius Sparsus
lunes, 25 de agosto de 2003
sábado, 23 de agosto de 2003
Medicina Militar Romana (I)
El Imperio Romano tenía uno de los ejércitos mejor entrenados y triunfales del Mundo Antiguo. En el tiempo de Augusto (27 A.C.-14 D.C.), había, generalmente, 28 legiones, cada una formada por 6000 soldados. Las legiones se estacionaban en grandes campamentos. Cada legión contaba con asistentes médicos. A estos se le llamó "medici".
El Imperio Romano dependía grandemente de sus soldados, que no solo eran necesarios para conquistar nuevas tierras y defender el territorio, sino que también se ocupaban de mantener el orden, construir calzadas, acueductos y poblaciones. Por lo tanto, era vital mantener a las tropas tan en forma y saludables como fuera posible, y que tanto los heridos como los enfermos recibieran cuidados en razón a la escasez de buenos reclutas.
Por lo tanto:
- El Imperio Romano dependía de la disponibilidad de tropas sanas.
- Cada campo militar tenía un equipo médico.
- Los romanos construyeron sofisticados hospitales para el tratamiento de los soldados.
La importancia del apoyo médico en las campañas militares está documentada en toda la historia de la civilización. Los sumerios, entre el 4000 y el 2000 A.C., pudieron haber sido uno de los primeros ejércitos del mundo que proporcionaron asistencia médica planificada a los combatientes. Tal vez, los sumerios fueron los primeros en reconocer la necesidad de contar con cirujanos allí donde estaba la acción. Hay textos que documentan las quejas de los soldados sobre que los médicos se quedaban en la retaguardia para evitar ser heridos o capturados.
Sin embargo, fue el Imperio Romano quien introdujo la palabra "médico" en nuestro lenguaje. El oficial médico de las unidades de combate romanas era conocido como "medicus", y el equivalente de los médicos militares actuales sería "medicus ordinarius" (M.O.).
Este M.O. era escogido entre los soldados y entrenado por el Ejército.
Sobre el año 90 A.C., el general romano Gaius Marius transformó de verdad el ejército en el cuerpo disciplinado, profesional y altamente entrenado que se recuerda incluso hoy. El progreso de la Medicina Romana no empezó hasta que se puso en marcha la nueva organización militar. Antes de esto, los romanos creían profundamente que las prácticas trascendentales, como las supersticiones, los rituales y los conjuros librarían al país de enfermedades. Esto se basaba en la idea del origen divino de las enfermedades, o sea, la furia de los dioses. En el terreno práctico, el ejército profesional tenía menos interés en implorar a los dioses, y bastante más en mantener a los efectivos en condiciones adecuadas para el combate. De este modo, los médicos del ejército sentían lo mismo, y trabajaban sobre la base del ensayo-error, transmitiendo lo que aprendían de unos a otros y a las siguientes generaciones.
En particular, los 15 años de guerrra civil que siguieron al asesinato de Julio César condujeron a importantes innovaciones médicas. La guerra se produjo entre los mejores ejércitos del mundo, y cosechó lesiones de tal entidad, que el recientemente elegido emperador Augusto creó un cuerpo médico militar profesional.
Antes de esto, los médicos tenían un status realmente bajo. Augusto, dándose cuenta de que eran claves en el Imperio, y sobre todo, en el Ejército, concedió a todos los médicos que se alistaron en su nuevo Ejército títulos de dignidad, tierras, y pagas especiales al jubilarse. Durante los 500 años siguientes, impulsados por las motivaciones y por la oportunidad de conseguir avances médicos proporcionada por las muchas batallas, y apoyados en tales poderes, este grupo avanzó el estudio y la práctica de la medicina hasta niveles no vistos otra vez hasta finales del siglo XIX.
Pese a no ser, directamente, un tratamiento de heridas o enfermedades, una de las innovaciones más importantes fue la de una enseñanza reglamentada de la medicina. Al principio del siglo I, a todos los médicos del ejército se les exigía asistir a la nueva Escuela de Medicina Militar, y en el siglo III, todos los médicos, tanto militares como civiles, debían pasar por la Escuela de Medicina.
En el curso de las guerras, los médicos suelen avanzar mucho en sus conocimientos.
Es sorprendente pensar lo muy parecida que era la antigua medicina romana a la que se practicaba a finales del siglo XIX. Al igual que la práctica médica actual, la romana se desempeñaba sobre la base de diferentes especialidades, tales como medicina interna, oftalmología, y urología.
Las actividades quirúrgicas sólo las realizaban los correspondientes especialistas. Los cirujanos usaban prácticamente los mismos instrumentos que hace 100 años. El material de un médico de la Antigua Roma incluiría forceps, escalpelos, catéteres, e incluso, extractores de flechas. De forma similar, los cirujanos de la Antigua Roma empleaban un amplio espectro de analgésicos y sedantes para ayudar en la cirugía, incluyendo extractos de amapolas de opio (morfina), y semillas de henbane (escopolamina). Existe una pequeña duda sobre que los muchos remedios populares usados a lo largo del Imperio Romano fueran probados en la batalla por los médicos romanos sobre soldados heridos y debilitados, cribando y encontrando tratamientos y métodos con los efectos más útiles. En cualquier caso, la burocracia de Roma aseguraba que los tratamientos se recogían y enseñaban en la Escuela de Medicina.
Aunque los romanos no entendían realmente la relación de los gérmenes con las enfermedades, empleaban muchas de las técnicas antisépticas, técnicas que no fueron reinventadas hasta mucho después. Por ejemplo, hervían el instrumental antes de usarlo, y no reempleaban el mismo instrumento en un paciente sin antes re-hervirlo; lavaban las heridas con acetum, que en realidad es un antiséptico mejor que el ácido carbólico de J.Lister (En 1860, Lister, basándose en los trabajos de L.Pasteur relativos a la teoría de las enfermedades, redescubrió los antisépticos). En la Antigua Roma era de sobra conocido que las arterias y las venas transportaban sangre. Todos los cirujanos sabían cómo usar los torniquetes, los clampajes arteriales y las ligaduras para parar la pérdida de sangre. También amputaban para prevenir gangrenas mortales.
Con los años, los médicos romanos de guerra también aprendieron como prevenir muchas de las epidemias del campo de batalla. Lograron esto emplazando los campamentos APARTADOS de los pantanos infestados de insectos. También instalaron sumideros y alcantarillas para transportar las aguas residuales a buena distancia de las tropas. De manera similar, diseñaron sofisticados hospitales permanentes, con salas especializadas para diferentes tareas, y con aislamiento de algunos pacientes para reducir la propagación de enfermedades. Calefacción central y buena ventilación también ayudaban a los pacientes.
En el caso del ejército romano, está claro que eran los médicos de tiempo de guerra los que llegaron a la mayoría de las innovaciones, porque estuvieron organizados, repartidos por todo el Imperio, se aplicaron para captar y difundir cualquier información o técnica nueva que funcionase bien, y estuvieron altamente motivados para intentar disminuir la gran cantidad de bajas sufridas por las tropas en el curso de tantas batallas.
# posted by durmia
El Imperio Romano dependía grandemente de sus soldados, que no solo eran necesarios para conquistar nuevas tierras y defender el territorio, sino que también se ocupaban de mantener el orden, construir calzadas, acueductos y poblaciones. Por lo tanto, era vital mantener a las tropas tan en forma y saludables como fuera posible, y que tanto los heridos como los enfermos recibieran cuidados en razón a la escasez de buenos reclutas.
Por lo tanto:
- El Imperio Romano dependía de la disponibilidad de tropas sanas.
- Cada campo militar tenía un equipo médico.
- Los romanos construyeron sofisticados hospitales para el tratamiento de los soldados.
La importancia del apoyo médico en las campañas militares está documentada en toda la historia de la civilización. Los sumerios, entre el 4000 y el 2000 A.C., pudieron haber sido uno de los primeros ejércitos del mundo que proporcionaron asistencia médica planificada a los combatientes. Tal vez, los sumerios fueron los primeros en reconocer la necesidad de contar con cirujanos allí donde estaba la acción. Hay textos que documentan las quejas de los soldados sobre que los médicos se quedaban en la retaguardia para evitar ser heridos o capturados.
Sin embargo, fue el Imperio Romano quien introdujo la palabra "médico" en nuestro lenguaje. El oficial médico de las unidades de combate romanas era conocido como "medicus", y el equivalente de los médicos militares actuales sería "medicus ordinarius" (M.O.).
Este M.O. era escogido entre los soldados y entrenado por el Ejército.
Sobre el año 90 A.C., el general romano Gaius Marius transformó de verdad el ejército en el cuerpo disciplinado, profesional y altamente entrenado que se recuerda incluso hoy. El progreso de la Medicina Romana no empezó hasta que se puso en marcha la nueva organización militar. Antes de esto, los romanos creían profundamente que las prácticas trascendentales, como las supersticiones, los rituales y los conjuros librarían al país de enfermedades. Esto se basaba en la idea del origen divino de las enfermedades, o sea, la furia de los dioses. En el terreno práctico, el ejército profesional tenía menos interés en implorar a los dioses, y bastante más en mantener a los efectivos en condiciones adecuadas para el combate. De este modo, los médicos del ejército sentían lo mismo, y trabajaban sobre la base del ensayo-error, transmitiendo lo que aprendían de unos a otros y a las siguientes generaciones.
En particular, los 15 años de guerrra civil que siguieron al asesinato de Julio César condujeron a importantes innovaciones médicas. La guerra se produjo entre los mejores ejércitos del mundo, y cosechó lesiones de tal entidad, que el recientemente elegido emperador Augusto creó un cuerpo médico militar profesional.
Antes de esto, los médicos tenían un status realmente bajo. Augusto, dándose cuenta de que eran claves en el Imperio, y sobre todo, en el Ejército, concedió a todos los médicos que se alistaron en su nuevo Ejército títulos de dignidad, tierras, y pagas especiales al jubilarse. Durante los 500 años siguientes, impulsados por las motivaciones y por la oportunidad de conseguir avances médicos proporcionada por las muchas batallas, y apoyados en tales poderes, este grupo avanzó el estudio y la práctica de la medicina hasta niveles no vistos otra vez hasta finales del siglo XIX.
Pese a no ser, directamente, un tratamiento de heridas o enfermedades, una de las innovaciones más importantes fue la de una enseñanza reglamentada de la medicina. Al principio del siglo I, a todos los médicos del ejército se les exigía asistir a la nueva Escuela de Medicina Militar, y en el siglo III, todos los médicos, tanto militares como civiles, debían pasar por la Escuela de Medicina.
En el curso de las guerras, los médicos suelen avanzar mucho en sus conocimientos.
Es sorprendente pensar lo muy parecida que era la antigua medicina romana a la que se practicaba a finales del siglo XIX. Al igual que la práctica médica actual, la romana se desempeñaba sobre la base de diferentes especialidades, tales como medicina interna, oftalmología, y urología.
Las actividades quirúrgicas sólo las realizaban los correspondientes especialistas. Los cirujanos usaban prácticamente los mismos instrumentos que hace 100 años. El material de un médico de la Antigua Roma incluiría forceps, escalpelos, catéteres, e incluso, extractores de flechas. De forma similar, los cirujanos de la Antigua Roma empleaban un amplio espectro de analgésicos y sedantes para ayudar en la cirugía, incluyendo extractos de amapolas de opio (morfina), y semillas de henbane (escopolamina). Existe una pequeña duda sobre que los muchos remedios populares usados a lo largo del Imperio Romano fueran probados en la batalla por los médicos romanos sobre soldados heridos y debilitados, cribando y encontrando tratamientos y métodos con los efectos más útiles. En cualquier caso, la burocracia de Roma aseguraba que los tratamientos se recogían y enseñaban en la Escuela de Medicina.
Aunque los romanos no entendían realmente la relación de los gérmenes con las enfermedades, empleaban muchas de las técnicas antisépticas, técnicas que no fueron reinventadas hasta mucho después. Por ejemplo, hervían el instrumental antes de usarlo, y no reempleaban el mismo instrumento en un paciente sin antes re-hervirlo; lavaban las heridas con acetum, que en realidad es un antiséptico mejor que el ácido carbólico de J.Lister (En 1860, Lister, basándose en los trabajos de L.Pasteur relativos a la teoría de las enfermedades, redescubrió los antisépticos). En la Antigua Roma era de sobra conocido que las arterias y las venas transportaban sangre. Todos los cirujanos sabían cómo usar los torniquetes, los clampajes arteriales y las ligaduras para parar la pérdida de sangre. También amputaban para prevenir gangrenas mortales.
Con los años, los médicos romanos de guerra también aprendieron como prevenir muchas de las epidemias del campo de batalla. Lograron esto emplazando los campamentos APARTADOS de los pantanos infestados de insectos. También instalaron sumideros y alcantarillas para transportar las aguas residuales a buena distancia de las tropas. De manera similar, diseñaron sofisticados hospitales permanentes, con salas especializadas para diferentes tareas, y con aislamiento de algunos pacientes para reducir la propagación de enfermedades. Calefacción central y buena ventilación también ayudaban a los pacientes.
En el caso del ejército romano, está claro que eran los médicos de tiempo de guerra los que llegaron a la mayoría de las innovaciones, porque estuvieron organizados, repartidos por todo el Imperio, se aplicaron para captar y difundir cualquier información o técnica nueva que funcionase bien, y estuvieron altamente motivados para intentar disminuir la gran cantidad de bajas sufridas por las tropas en el curso de tantas batallas.
# posted by durmia
miércoles, 20 de agosto de 2003
El apellido de Aníbal significa "relámpago"
Sobre el significado del apellido de , tan acertado, he encontrado lo siguiente:
1) La palabra no está directamente testimoniada en ninguna inscripción, de ahí que no aparezca en los diccionarios.
2) Werner Huss, en "Geschichte der Kartager", menciona que la forma púnica del nombre debió ser 'el relámpago' (desconozco su fuente).
3) Consultando el vocabulario hebreo de la biblia encontramos bajo (= relámpago) en esta dirección: http://www.biblestudytools.net/Lexicons/Hebrew/ la entrada el rayo. Si le añadimos el artículo púnico tenemos justo la forma q Huss menciona 'el relámpago'.
En las inscripciones que he visto los nombres púnicos suelen ir seguidos de 'hijo de X, hijo de Y, hijo de Z ...', es decir 'hijo de X, a su vez hijo de Y, a su vez hijo de Z ...>. Esta lista es muy larga para personajes de noble linaje y usualmente más corta para simples artesanos (como en la inscripción bilingüe de Dougga).
Por tanto, creo que una hipótesis razonable (y espero que alguien que sepa más sobre el tema que yo mismo pueda corroborar o desmentir) los nombres púnicos podrían estar formados como los romanos por 3 partes análogas en parte al nomen praenomen, nomen y cognomen romanos. Lo ilustraré con el supuesto nombre de Hannibal:
*Haniba`al / ben ´Abdmelqart / Ha-barqa
[1] El "praenomen" q indica el nombre personal del individuo y a diferencia del nombre romano sería la forma habitual en que las otras personas se dirigirían a la persona, en el caso de Aníbal sería simplemente
[2] El "nomen" o parentesco, que a diferencia de la forma romana no sería un adjetivo, referido a la familia del individuo sino una simple enumeranción del nombre del padre, el abuelo, el bisabuelo, ... del individuo separados por la palabra 'hijo'. Esta forma es general en todas las lenguas semíticas antiguas e incluso otras lenguas orientales no semíticas como por ejemplo en persa (ver por ejemplo la inscripción de Darío en Bisistun).
[3] El "cognomen" que tal como el romano designaría alguna cualidad o característica física del individuo. Al menos en la familia de Hannibal este cognomen se heredó de padre a hijo (hecho q ocasionalmente también tenemos entre los romanos). En el caso de Aníbal este término sería simplemente o .
Esta costumbre está muy presente en otras culturas de origen semítico existentes en la actualidad. Cualquiera que lea sobre los musulmanes de la Edad Media comprobará que los nombres musulmanes solían ser muy similares, como por ejemplo "Abu Ali at-Hussain ibn Abdullah ibn Sina", más conocido para nosotros, los infieles, como "Avicena".
Como véis sigo empeñado en la idea de que jamás comprenderemos a nuestros abuelos romanos si no entendemos casi igualmente bien a sus vecinos :-)
Claudius Salix Davianus
1) La palabra no está directamente testimoniada en ninguna inscripción, de ahí que no aparezca en los diccionarios.
2) Werner Huss, en "Geschichte der Kartager", menciona que la forma púnica del nombre debió ser
3) Consultando el vocabulario hebreo de la biblia encontramos bajo
En las inscripciones que he visto los nombres púnicos suelen ir seguidos de
Por tanto, creo que una hipótesis razonable (y espero que alguien que sepa más sobre el tema que yo mismo pueda corroborar o desmentir) los nombres púnicos podrían estar formados como los romanos por 3 partes análogas en parte al nomen praenomen, nomen y cognomen romanos. Lo ilustraré con el supuesto nombre de Hannibal:
*Haniba`al / ben ´Abdmelqart / Ha-barqa
[1] El "praenomen" q indica el nombre personal del individuo y a diferencia del nombre romano sería la forma habitual en que las otras personas se dirigirían a la persona, en el caso de Aníbal sería simplemente
[2] El "nomen" o parentesco, que a diferencia de la forma romana no sería un adjetivo, referido a la familia del individuo sino una simple enumeranción del nombre del padre, el abuelo, el bisabuelo, ... del individuo separados por la palabra
[3] El "cognomen" que tal como el romano designaría alguna cualidad o característica física del individuo. Al menos en la familia de Hannibal este cognomen se heredó de padre a hijo (hecho q ocasionalmente también tenemos entre los romanos). En el caso de Aníbal este término sería simplemente
Esta costumbre está muy presente en otras culturas de origen semítico existentes en la actualidad. Cualquiera que lea sobre los musulmanes de la Edad Media comprobará que los nombres musulmanes solían ser muy similares, como por ejemplo "Abu Ali at-Hussain ibn Abdullah ibn Sina", más conocido para nosotros, los infieles, como "Avicena".
Como véis sigo empeñado en la idea de que jamás comprenderemos a nuestros abuelos romanos si no entendemos casi igualmente bien a sus vecinos :-)
Claudius Salix Davianus
lunes, 18 de agosto de 2003
"España" significa "Tierra de Conejos"
O casi. En efecto, la palabra "Hispania", empleada por los romanos para denominar a nuestra península, tiene una raíz cartaginesa: (el púnico, muy similar al hebreo, no incluye consonantes).
En época fenicia, en Palestina, la tierra original de los fenicios, no había conejos así que técnicamente 'Hispania' no significa tierra de conejos, por la sencilla razón de que en fenicio no había ninguna palabra que significara conejo.
Los que sí había (y hay) en Palestina son unos roedores de tamaño parecido al conejo (es decir, bastante más grandes que una rata o u ratón de campo), parecidos a las cobayas, que actualmente se les llama 'daimanes'. Pero estos daimanes no tienen las características orejas largas de conejos y liebres, no hay que ser un zoologo experto para distinguirlos de los conejos. Cuando los fenicios llegaron a Hispania vieron que aquí abundaban unos roedores similares a sus daimanes, tal vez originalmente los llamaron daimanes de oreja larga :-) pero en cualquier caso fue originalmente 'tierra de daimanes'.
Pero aunque no se trate de conejos, sino de hamsters cananeos, el término no es precisamente halagüeño :-). ¿No podían haberla llamado "la tierra de las tías estupendas"? ¿O quizá "la tierra de los machotes"? ¿O "la tierra llena de gente maja y simpática a la que nunca intentaremos invadir, dejaremos en paz y con quienes comerciaremos justa y equitativamente"?
(Con la colaboración de Claudius Salix Davianus)
# posted by Gnaeus
En época fenicia, en Palestina, la tierra original de los fenicios, no había conejos así que técnicamente 'Hispania' no significa tierra de conejos, por la sencilla razón de que en fenicio no había ninguna palabra que significara conejo.
Los que sí había (y hay) en Palestina son unos roedores de tamaño parecido al conejo (es decir, bastante más grandes que una rata o u ratón de campo), parecidos a las cobayas, que actualmente se les llama 'daimanes'. Pero estos daimanes no tienen las características orejas largas de conejos y liebres, no hay que ser un zoologo experto para distinguirlos de los conejos. Cuando los fenicios llegaron a Hispania vieron que aquí abundaban unos roedores similares a sus daimanes, tal vez originalmente los llamaron daimanes de oreja larga :-) pero en cualquier caso fue originalmente 'tierra de daimanes'.
Pero aunque no se trate de conejos, sino de hamsters cananeos, el término no es precisamente halagüeño :-). ¿No podían haberla llamado "la tierra de las tías estupendas"? ¿O quizá "la tierra de los machotes"? ¿O "la tierra llena de gente maja y simpática a la que nunca intentaremos invadir, dejaremos en paz y con quienes comerciaremos justa y equitativamente"?
(Con la colaboración de Claudius Salix Davianus)
# posted by Gnaeus
Profecías paganas autocumplidas
Avete hispani:
Cuando yo era pequeño pensaba que el dios cristiano era el verdadero porque existían profecías escritas en la Biblia que se habían cumplido (o eso me habían dicho), ahora que creo que es tan verosímil que exista el dios cristiano como que existan los mismos dioses del Olímpo, sé que también existen un buen número de profecías paganas que se cumplieron.
He aquí dos ejemplillos curiosos ... en el sentido de que fueron profecías autocumplidas ... pero técnicamente profecías:
_____________________________________________
Profecía 1: La muerte de Caracalla a manos de su sucesor Macrinus.
Caracalla que pasó una parte importante de su vida en Siria, era tremendamente supersticioso y continuamente consultaba adivinos. Un adivino africano le preconizó que el pretorio Opelius Macrinus estaba destinado al imperio y que el fin del propio Caracalla vendría de manos del propio Macrinus. Caracalla al parecer creyó la profecía.
Curiosamente esto provocó que el propio Macrinus entendiera que su vida corría peligro y trató de salvarla quitando del medio al tiránico Caracalla. Macrinus urdió un complot que acabó con la vida del emperador Caracalla (que como casi todos los emperadores canallas como Caligula o Heliogábalus es recordado por un ápodo más que por su nombre verdadero). Caracalla fue asesinado el 8 de abril del 217 d.C. Su sucesor fue, naturalmente Macrinus. Se cumplió la profecía del adivino africano, ¿verdad?
_____________________________________________
Profecía 2: Alejandro Magno dominaría Asia
Cuando Alejandro llegó a la capital de Frigia, Gordion, se le mostró el nudo gordiano (uno de esos nudos "marineros" extrañísimos muy dificiles de saber cómo deshacer). Una antigua profecía decía que quien fuera capaz de deshacerlo dominaría toda Asia.
Al parecer algunos ingenuos lo habían intentado antes pero no habían sabido como deshacerlo. Cuando Alejandro llegó no se lo pensó dos veces: Sacó su espada y cortó el nudo de un golpe. Seguramente esto sorprendió a los presentes. El nudo en efecto había sido deshecho, que yo sepa la profecía no decía nada de que no se pudiera cortar. Y en efecto se requería ser un tipo inquieto tipo Alejandro para haber llegado a una decisión así de atrevida. El caso es que Alejandro dominó Asia, en los años posteriores. Luego entiendo yo que la profecía se había cumplido: "aquel que deshizo el nudo, dominó Asia"
Claudius Salix Davianus
Quartum diem ante nonas decembris, anno MMDCCLIIII a.u.c.
Cuando yo era pequeño pensaba que el dios cristiano era el verdadero porque existían profecías escritas en la Biblia que se habían cumplido (o eso me habían dicho), ahora que creo que es tan verosímil que exista el dios cristiano como que existan los mismos dioses del Olímpo, sé que también existen un buen número de profecías paganas que se cumplieron.
He aquí dos ejemplillos curiosos ... en el sentido de que fueron profecías autocumplidas ... pero técnicamente profecías:
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Profecía 1: La muerte de Caracalla a manos de su sucesor Macrinus.
Caracalla que pasó una parte importante de su vida en Siria, era tremendamente supersticioso y continuamente consultaba adivinos. Un adivino africano le preconizó que el pretorio Opelius Macrinus estaba destinado al imperio y que el fin del propio Caracalla vendría de manos del propio Macrinus. Caracalla al parecer creyó la profecía.
Curiosamente esto provocó que el propio Macrinus entendiera que su vida corría peligro y trató de salvarla quitando del medio al tiránico Caracalla. Macrinus urdió un complot que acabó con la vida del emperador Caracalla (que como casi todos los emperadores canallas como Caligula o Heliogábalus es recordado por un ápodo más que por su nombre verdadero). Caracalla fue asesinado el 8 de abril del 217 d.C. Su sucesor fue, naturalmente Macrinus. Se cumplió la profecía del adivino africano, ¿verdad?
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Profecía 2: Alejandro Magno dominaría Asia
Cuando Alejandro llegó a la capital de Frigia, Gordion, se le mostró el nudo gordiano (uno de esos nudos "marineros" extrañísimos muy dificiles de saber cómo deshacer). Una antigua profecía decía que quien fuera capaz de deshacerlo dominaría toda Asia.
Al parecer algunos ingenuos lo habían intentado antes pero no habían sabido como deshacerlo. Cuando Alejandro llegó no se lo pensó dos veces: Sacó su espada y cortó el nudo de un golpe. Seguramente esto sorprendió a los presentes. El nudo en efecto había sido deshecho, que yo sepa la profecía no decía nada de que no se pudiera cortar. Y en efecto se requería ser un tipo inquieto tipo Alejandro para haber llegado a una decisión así de atrevida. El caso es que Alejandro dominó Asia, en los años posteriores. Luego entiendo yo que la profecía se había cumplido: "aquel que deshizo el nudo, dominó Asia"
Claudius Salix Davianus
Quartum diem ante nonas decembris, anno MMDCCLIIII a.u.c.
Paralelos en la caída del imperio Sasánida y el imperio Romano
Un defecto casi general en las discusiones sobre la caída del imperio romano es analizar el tema muy desconectadamente de lo que pasaba en el resto del mundo. Si miramos lo que pasaba en otras partes del mundo la situación de Roma se repetía en muchos aspectos, al menos por lo que a Persia por ejemplo se refiere:
1) En el imperio romano los cristianos, una secta radical que se oponía al poder central romano, provocaron disturbios. En Persia los mazdakistas, seguidores de una doctrina revolucionaria igualitaria y opuesta al gobierno central, provocó disturbios, más o menos por la época que los cristianos hacían lo propio en occidente. Tal vez las condiciones económicas y la situación general del comercio en esa época, provocaron en ambos imperios las desigualdades sociales que favorecieron la "revolución espiritual" que a su vez propició la aparición de "cultos de los pobres" como el cristianismo y el mazdakismo. (Anteriormente el maniqueísmo se había difundido en Roma y Persia, aunque no con el radicalismo con el que luego se introducirían cristianismo en Roma y mazdakismo en Persia).
2) A partir del siglo IV ambos imperios sufrieron el ataque de bárbaros del norte, germanos en occidentes, hunos heftalitas en oriente, y curiosamente los unos y los otros empujados desde Asia central por los hunos y otros pueblos turcos.
3) La incompetencia de soberanos, que intentaron imponer sus estravagantes gustos en ambos países: en roma entre el 235 y el 305 tenemos el período conocido como la anarquía militar en el que tenemos en un espacio de 70 años, 54 emperadores de los cuales furon asesinados 45. En Persia entre el 272 y el 531 hubo 22 reyes, la mayoría con reinados brevísimo de 4 o 6 años (solo Shapur II q reinó 70 años es la excepción), muchos de estos reyes persas favorecieron a nuevas religiones que su hijo o sucesor acabaría persiguiendo, etc. Se nota también en Persia una agitación religiosa y política similar a la de Roma. Fue una suerte para ambos imperios que los dos atravesaran problemas durante esa época (de ahí que la frontera romano-persa oriental fluctuara en un sentido y en otro sin que ninguna de las dos potencias lograra imponerse).
Claudius Salix Davianus
1) En el imperio romano los cristianos, una secta radical que se oponía al poder central romano, provocaron disturbios. En Persia los mazdakistas, seguidores de una doctrina revolucionaria igualitaria y opuesta al gobierno central, provocó disturbios, más o menos por la época que los cristianos hacían lo propio en occidente. Tal vez las condiciones económicas y la situación general del comercio en esa época, provocaron en ambos imperios las desigualdades sociales que favorecieron la "revolución espiritual" que a su vez propició la aparición de "cultos de los pobres" como el cristianismo y el mazdakismo. (Anteriormente el maniqueísmo se había difundido en Roma y Persia, aunque no con el radicalismo con el que luego se introducirían cristianismo en Roma y mazdakismo en Persia).
2) A partir del siglo IV ambos imperios sufrieron el ataque de bárbaros del norte, germanos en occidentes, hunos heftalitas en oriente, y curiosamente los unos y los otros empujados desde Asia central por los hunos y otros pueblos turcos.
3) La incompetencia de soberanos, que intentaron imponer sus estravagantes gustos en ambos países: en roma entre el 235 y el 305 tenemos el período conocido como la anarquía militar en el que tenemos en un espacio de 70 años, 54 emperadores de los cuales furon asesinados 45. En Persia entre el 272 y el 531 hubo 22 reyes, la mayoría con reinados brevísimo de 4 o 6 años (solo Shapur II q reinó 70 años es la excepción), muchos de estos reyes persas favorecieron a nuevas religiones que su hijo o sucesor acabaría persiguiendo, etc. Se nota también en Persia una agitación religiosa y política similar a la de Roma. Fue una suerte para ambos imperios que los dos atravesaran problemas durante esa época (de ahí que la frontera romano-persa oriental fluctuara en un sentido y en otro sin que ninguna de las dos potencias lograra imponerse).
Claudius Salix Davianus
Sobre el sufijo el uso <-icus> en siglo III y Caracalla
Durante el siglo X a.u.c. (III d.C.) era enfermedad comun entre los emperadores la titulitosis. Por ejemplo Marco Aurelio fue llamado Sarmaticus porque habia machacado a los sarmatas (Tambien el sobrenombre germanicus debia traducirse por 'el aniquilador de los germanos'.
El pretencioso Caracalla invento una victoria contra los Alamani (a los que seguramente soborno con dinero para que se retiraran), gracias a esta "victoria" adjunto a su nombre los titulos de alamanicus y germanicus (es decir, exterminador de los alamanes y sobre los germanos). Mas tarde, como tantos otros emperadores que combatieron en oriente, se sintio un nuevo "Alejandro Magno", circunstancia que los "cachondos" ciudadanos de Alejandria aprovecharian una vez mas para mofarse:
Recordemos que Caracalla se habia convertido en emperador unico despues de asesinar a su hermano Geta (a lo que siguio una represion de 20000 opositores entre los que habia tambien parentes del propio Caracalla). Pues bien a los alejandrinos les parecio divertido sacarle un motecito al emperador: Alexander Geticus (Alejandro el exterminador de Geta). La ciudad pagaria esta burlita contra el emperador y contra la madre de este: invito a los nobles de la ciudad a un banquete y los paso a cuchillo, dejo que los soldados saquearan la ciudad y mataran a tanta gente como fuera posible (se incluia un premio para el mas "salvaje"). De hecho refirió ante el senado esta salvajada con las siguientes palabras: "No se deciros ni sabre deciros ni cuales ni cuantos hombres han perecido, pero esto importa poco puesto que todos merecian la muerte" (Estas palabras las refiere Dion Casio, que fue testigo ocular de los hechos y estuvo luego presente en el Senado).
La mejor del simpático Caracalla es la excusa que puso cuando ordenó matar Geta:"Jo, es que roncaba por las noches". Insuperable.
Por cierto, no sé si sabeis que era llamado así por un modelo de capa que usaba, la caracalla, que llegaba a los talones, y que después de su muerte se llamó "antonina" porque así se llamaba él. Menudo círculo vicioso.
Hay que ver, después del "botitas" (Calígula) los emperadores romanos se aburguesaron un montón. Lo mínimo llamarse como una capa lujosa. Su muerte también fue un poco ridícula: Fue asesinado por la escolta en un camino de Siria, cuando había bajado del caballo para mear.
El caso es que toda esta historia sugiere que -icus aplicado al nombre de un pueblo como escribimos en hispanicus se referiria mas a un militar que ha mantenido alguna guerra contra hispanos o que ha exterminado a unos cuantos cidudanos hispanos. Mientras que hispanus se referiria mas bien a un ciudadano de Hispania.
Davianus & Galaicus
El pretencioso Caracalla invento una victoria contra los Alamani (a los que seguramente soborno con dinero para que se retiraran), gracias a esta "victoria" adjunto a su nombre los titulos de alamanicus y germanicus (es decir, exterminador de los alamanes y sobre los germanos). Mas tarde, como tantos otros emperadores que combatieron en oriente, se sintio un nuevo "Alejandro Magno", circunstancia que los "cachondos" ciudadanos de Alejandria aprovecharian una vez mas para mofarse:
Recordemos que Caracalla se habia convertido en emperador unico despues de asesinar a su hermano Geta (a lo que siguio una represion de 20000 opositores entre los que habia tambien parentes del propio Caracalla). Pues bien a los alejandrinos les parecio divertido sacarle un motecito al emperador: Alexander Geticus (Alejandro el exterminador de Geta). La ciudad pagaria esta burlita contra el emperador y contra la madre de este: invito a los nobles de la ciudad a un banquete y los paso a cuchillo, dejo que los soldados saquearan la ciudad y mataran a tanta gente como fuera posible (se incluia un premio para el mas "salvaje"). De hecho refirió ante el senado esta salvajada con las siguientes palabras: "No se deciros ni sabre deciros ni cuales ni cuantos hombres han perecido, pero esto importa poco puesto que todos merecian la muerte" (Estas palabras las refiere Dion Casio, que fue testigo ocular de los hechos y estuvo luego presente en el Senado).
La mejor del simpático Caracalla es la excusa que puso cuando ordenó matar Geta:"Jo, es que roncaba por las noches". Insuperable.
Por cierto, no sé si sabeis que era llamado así por un modelo de capa que usaba, la caracalla, que llegaba a los talones, y que después de su muerte se llamó "antonina" porque así se llamaba él. Menudo círculo vicioso.
Hay que ver, después del "botitas" (Calígula) los emperadores romanos se aburguesaron un montón. Lo mínimo llamarse como una capa lujosa. Su muerte también fue un poco ridícula: Fue asesinado por la escolta en un camino de Siria, cuando había bajado del caballo para mear.
El caso es que toda esta historia sugiere que -icus aplicado al nombre de un pueblo como escribimos en hispanicus se referiria mas a un militar que ha mantenido alguna guerra contra hispanos o que ha exterminado a unos cuantos cidudanos hispanos. Mientras que hispanus se referiria mas bien a un ciudadano de Hispania.
Davianus & Galaicus
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