lunes, 25 de septiembre de 2006

SEGEDA

El pasado día 23 de Septiembre los miembros de la Asociación Cultural Provincia Hispania Novae Romae acudieron a Mara, municipio de la provincia de Zaragoza, invitados por la Fundación Segeda para visitar el yacimiento arqueológico celtibero de Segeda.

MARA

Mara es un municipio aragonés de la provincia de Zaragoza, comarca de Calatayud, situado en la ribera izquierda del
río Perejiles, a 688 m. sobre el nivel del mar.

Destacan sus casas construidas con piedra de yeso y una iglesia mudéjar que acaba de restaurarse en el año 2001.
En el año 1950 tenía 744 habitantes, descendiendo a 230 en el año 2001.
Su población se dedica a la agricultura, ganadería e industrias situadas en lugares próximos. La instalación en el año 2002 de una fabrica de cableado generó una momentanea la llegada de obreros. La implantación de la Zona Arqueológica de Segeda posibilitará el desarrollo en un futuro inmediato.
Las fiestas de invierno son el 20 de enero, en honor de San Fabián y San Sebastía, y las de verano, el 16 de agosto, en honor de San Roque.
A partir del año 2002 se están desarrollando otras dos celebraciones populares de carácter histórico, el día 15 de Marzo, Los Idus
y el día 23 de Agosto,
La Vulcanalia.

SEGEDA


La Zona Arqueológica de Segeda se encuentra en una de las múltiples depresiones interiores del Sistema Ibérico Central, la abierta por el valle del
río Perejiles, que desemboca en el Jalón en las proximidades de Calatayud, en frente del cerro de Bámbola, donde se sitúa Biliblis Itálica. Por lo que la autovía de Aragón, que une Zaragoza con Madrid, se nos presenta como la vía de acceso más rápida.
Pero también se puede acceder por la carretera, y futura autovía, que une Valencia con Zaragoza. Entre Daroca y Mainar aparece una vía secundaria que atraviesa Langa del Castillo, y desde Miedes conduce a
Mara y Belmonte de Gracián. En este recorrido puede apreciarse el cambio existente entre el ecosistema del Campo Romanos, con monocultivo de cereal entre masas de carrasca y el que surge en el valle del río Perejiles. Su encajonamiento favorece una elevación de las temperaturas medias anuales y permite aumentar el espectro de cultivos, con la aparición de huertas y arbolado de frutales y viñedo. Los rendimientos agrícolas pueden explicar la concentración poblacional existente en este territorio desde época altomedieval, con una gran proximidad de los núcleos urbanos, entre 3 y 4 kilómetros.

Segeda es el nombre de una ciudad celtibérica, citada por los escritores grecolatinos Apiano, Diodoro y Floro, como ciudad de los
belos en los acontecimientos del 154 antes de Cristo que serán desencadenantes de la guerra numantina. Posteriormente Estrabón se refiere a Segeda, al mencionarla junto con Pallantia, como perteneciente a los arevacos, y aunque muestra distinta adscripción étnica suele aceptarse entre los investigadores como la misma ciudad. La última referencia corresponde a Esteban de Bizancio que en su obra del 530 después de Cristo sobre nombres etnográficos identifica Segida como ciudad celtibérica. Con este mismo topónimo existen otras tres ciudades hispanas, citadas por Plinio y Ptolomeo como existentes en la etapa alto imperial: Segida Restituta Julia en los célticos; Segida Augurina de los turdetanos y Segida de los túrdulos. También se relaciona una cuarta, la bastetana Segisa.

El nombre de Segeda es la lectura clásica del término celtibérico de Sekeida, que se conserva en las monedas acuñadas en la propia ciudad. La etimología de dicho topónimo es celta y su significado según el indoeuropeista Francisco Villar estaría relacionado con el concepto de "la poderosa".

La ciudad de Segeda se encuentra en el yacimiento arqueológico del Poyo de Mara (
Segeda I). Tras su destrucción en el año 153 antes de Cristo, se levantó junto a sus ruinas una nueva ciudad con su mismo nombre, dada la pervivencia de la leyenda monetal, localizada en Durón de Belmonte de Gracián (Segeda II). [F. Burillo Mozota]

[Fuente:
www.segeda.net]

Desde esta pagina la Asociación Provincia Hispania Novae Romae agradece a los responsables del yacimiento arqueologico la hospitalidad y el trato recibidos, en especial, a Raul y a Espe por acompañarnos durante toda la mañana y resolver todas las dudas que tuvimos.