jueves, 18 de diciembre de 2003

Lemuria: La Fiesta de los Muertos

Los días 9, 11 y 13 de mayo se celebraban las fiestas Lemurias, para conjurar a los Lemures, las almas de los muertos.

Los paterfamilias romanos se tenían que levantar a medianoche para realizar una serie de ritos de carácter apotropaico, para rescatar a los ocupantes de la casa arrojando un puñado de habas negras por la espalda y para expulsar a los espíritus de los antepasados golpeando un objeto de bronce.

Este es el ritual:

- Hay que ir sin ningún nudo en los pies. Se puede ir calzado, pero sin anudar los cordones.

- Esparcir un poco de polenta (harina tostada) con los dedos (supongo que por el suelo).

- Introducir los dedos en la polenta y sacudirlos. Lavarse despues las manos con agua y
arrojar hacia atrás nueve habas negras.

- Hay que arrojarlas mientras se dice la oración: haec ego mitto, his redimo meque
meosque fabis.

- No se debe mirar hacia atrás en todo el proceso.

- Después, lavarse de nuevo las manos, sólo con agua.

- Entonces se coge un cacharro de bronce con el que se golpea de nuevo nueve veces
mientras se dice a cada golpe: manes exite paterni.

¿Verdad que parece fácil? De todos modos, si tenéis alguna duda, contactad conmigo.

¡Recordad los que lo realicéis que no se puede mirar atrás!

Encontré la imprecación a los Lemures en una cita de Ovidio. Aquí tenéis la cita original:


Hinc ubi protulerit formosa ter Hesperos ora,

ter dederint Phoebo sidera victa locum,

ritus erit veteris, nocturna Lemuria, sacri:

inferias tacitis manibus illa dabunt.

annus erat brevior, nec adhuc pia februa norant,

nec tu dux mensum, Iane biformis, eras:

iam tamen exstincto cineri sua dona ferebant,

compositique nepos busta piabat avi.

mensis erat Maius, maiorum nomine dictus,

qui partem prisci nunc quoque moris habet.

nox ubi iam media est somnoque silentia praebet,

et canis et variae conticuistis aves,

ille memor veteris ritus timidusque deorum

surgit (habent gemini vincula nulla pedes),

signaque dat digitis medio cum pollice iunctis,

occurrat tacito ne levis umbra sibi.

cumque manus puras fontana perluit unda,

vertitur et nigras accipit ante fabas,

aversusque iacit; sed dum iacit, 'haec ego mitto,

his' inquit 'redimo meque meosque fabis.'

hoc novies dicit nec respicit: umbra putatur

colligere et nullo terga vidente sequi.

rursus aquam tangit, Temesaeaque concrepat aera,

et rogat ut tectis exeat umbra suis.

cum dixit novies 'manes exite paterni'

respicit, et pure sacra peracta putat.

dicta sit unde dies, quae nominis exstet origo

me fugit: ex aliquo est invenienda deo.

Ovidio, Fasti. 5. 434.


Parece ser que estas “fiestas” fueron instituidas por Rómulo, al menos ese dice la tradición. Su carácter ancestral viene testimoniado por la diferencia entre animismo y antropomorfismo de las religiones griega y romana arcaicas, los romanos no creían en dioses a los que se les pudiera atribuir una forma o un rostro y los griegos sí. Efectivamente, no hay representaciones plásticas de los Lemures, con lo que podemos deducir que no son un espíritu o deidad griega adoptada.

Ya no hay excusa para no festejarlas como se merecen. ¡Patresfamiliae, os toca trasnochar por nosotros!


Por Fabius Salix Lucentinus