viernes, 10 de octubre de 2003

Desastres ecológicos en la Antiguedad

Tradicionalmente se ha dicho que durante la mayor parte de la historia el hombre ha vivido "en armonía con la naturaleza" y que solo hasta hace relativamente se tiene la capacidad de causar verdaderos desastres ecológicos. Pero permitidme rebatir esta opinión, primero en Grecia y luego en Roma.

I: GRECIA

Hacia el 650 a.C. se aprecian en la mayor parte del territorio de Grecia los primeros síntomas de los efectos a gran escala que tuvo el exceso de explotación por pastoreo y el cultivo excesivamente intenso.

Las colinas de Ática fueron despojadas de árboles en un par de generaciones y, hacia el 590 a.C., el legislador Solón de Atenas sostenía que había que prohibir el cultivo en las pendientes por la cantidad de suelo que se estaba perdiendo.

Evidentemente los griegos conocían perfectamente las técnicas de conservación del suelo como el uso del abono o la construcción de terrazas para limitar la erosión de las laderas. Pero la presión demográfica era demasiado fuerte y unas décadas más tarde Pisístrato concedió un subsidio para que los agricultores plantasen olivos, el único árbol que podía crecer en un terreno tan erosionado porque tiene raíces lo suficientemente fuertes para penetrar en la piedra caliza del subsuelo.

Sobre este tema también hablan otros autores griegos. Por ejemplo Jenofonte y Aristóteles (que se conocían personalmente) conocían bien el problema. Pero tal vez el que hace una descripción más vívida del mismoa es su coetáneo y conciudadano Platón. Concretamente en su diálogo “Critias” dice lo siguiente:

"Lo que ahora queda en comparación con lo que entonces existió es como el esqueleto de un hombre enfermo, toda la tierra fértil y suave ha desaparecido, y sólo queda su armazón desnudo .. hay algunos montes que no tienen más que alimento para las abejas, pero que no hace mucho tuvieron árboles ... había muchos árboles altos de especies cultivadas y ... pasto sin límite para los rebaños ..."

Ni que decir tiene que hoy en día Grecia sigue siendo un secarral.

II: ROMA

Unos cuantos siglos más tarde pudieron detectarse en Roma problemas similares, conforme la presión demográfica sobre el ambiente iba aumentando. Hacia el 450 a.u.c. [300 a.C.] Italia y Sicilia aún tenían bosque en abundancia, pero la creciente demanda de tierra y madera de construcción provocaron una rápida desforestación.

La consecuencia inevitable fue un mayor nivel de erosión y la tierra que arrastraban los ríos fue enarenando poco a poco los puertos de los estuarios:

(a) El puerto de Paestum en el sur de Italia quedó por completo enarenado y el pueblo languideció

(b) Rávena (act. Rímini) perdió su salida al mar

(c) Ostia, el puerto de Roma, sólo consiguió sobrevivir construyendo nuevos diques.

(d) En otros lugares, el suelo erosionado formó grandes marismas alrededor de las desembocaduras de los ríos, las marismas Pontinas se formaron alrededor del 550 a.u.c. [200 a.C.] en una zona que había albergado a 16 pueblos volscos cuatrocientos años antes.

Con el imperio, las cosas no mejoraron:

(e) Sabemos que en el s. I d.C. se acometieron importantes obras de ingeniería por parte del Emperador, Claudius; tanto en el puerto como en la desecación de tierras pantanosas. Éstas se realizaron mediante la excavación, bastante impresionante, de túneles a modo de sumidero que conectaban en el centro de pequeñas lagunas con tierras más bajas, algo que ha entrado en los anales de la ingeniería civil, pero de esto tal vez me anime a hablar algún otro día :-)

(f) También algunas provincias fueron convertidas en graneros, particularmente a partir del 812 a.u.c. [58 d.C.] cuando los ciudadanos de Roma empezaron a recibir grano gratis por razones políticas.

(g) El norte de África que hoy en día nos parece bastante árido, contuvo en otro tiempo algunas de las provincias más productivas del imperio, como Africa Nova (que siguió prosperando después de la caída de Carthago, hasta convertirse en una de las principales ciudades del imperio) o Cirenaica (donde encontramos los impresionantes restos de Leptis Magna).

(h) Presiones similares se detectan en Asia Minor, donde el interior de las antiguas provincias de Caria y Phrygia estaba ya desforestado hacia el s. I d.C. cuando anteriormente habían tenido importantes bosques.

(i) Unas décadas más tarde el emperador Hadrianus tuvo prohibir el acceso a los bosques de Syria que quedaban debido a su grado de deforestación (desde luego la imagen actual que uno tiene de Syria no es la de una zona con bosques). Algunas zonas de esta región se vieron menos afectadas y siguieron prosperando como es el caso de Antioquía hasta la época bizantina. Pero hoy en día Antioquía está bajo 8,5 m de cieno formado por el agua de las laderas, que ahora tienen al descubierto la piedra caliza... ¡Y muestran síntomas de haber perdido hasta 2m de suelo!

Con la caída demográfica a finales del imperio y la propia desaparición del mismo, se produjo cierta recuperación del ambiente. Pero con la recuperación del nivel demográfico hacia el año 1000 d.C. el problema reaparece. Y el aspecto desolado que presentan en la actualidad el interior de Turquía, Oriente Medio y en parte la Grecia continental no es el resultado natural de condiciones adversas climáticas, sino en gran parte el resultado de años de civilización prolongada (gracias a las pruebas arqueológicas sabemos que las primeras civilizaciones no aparecieron en unas tierras semiáridas y poco productivas como uno observando el panorama actual puede pensar).

En el caso de Roma su caída pareció obedecer a causas económicas, pero para otros imperios como el sumerio está bastante claro que fue la salinización de sus tierras la que hizo caer espectacularmente la productividad agrícola entre el 2300 a.C. y el 1700 a.C., como muestran los registros de las tablillas de barro que conservamos. Ésto convirtió definitivamente a Sumeria en la región pobre y desolada que es hoy en día.

La ciudad de Ur que en otro tiempo no distaba excesivamente del mar está hoy a más de 100 Km. del mismo. Tenemos pruebas de que desde algún tiempo antes a la caída de Sumeria se produjo una importante desforestación en los montes Zagros. E incluso en tabú en Medio Oriente sobre el cerdo, una criatura de los bosques que solo se cría bien en clima húmedo, parece tener origen por esa época. Hacia el 2700 a.C. encontramos restos de cerdo en muchos puntos de la región, pero ya en tiempos remotos sabemos que no solo judíos y posteriormente musulmanes abominarían del cerdo, sino que ya para babilonios y egipcios era un animal indeseable (lo extraño es que el cerdo fue domesticado por primera vez en esa región hacia el 6500 a.C. y durante más de 4000 años fue consumido con gusto por los habitantes ... Pero eso ya es otra historia de la que tal vez hablemos otro día).

Algunas referencias que explican cosas relacionadas con esta historia de desastres ecológicos son:

(1) Ponting (1991): A green history of the World, un ladrillo sobre el tema muy recomendable que nos hace caer en la cuenta del poco peso que se ha atribuido a los factores ecológicos y de producción material en el estudio de la historia [este se puede leer también en castellano]

(2) Harris (1977): Cannibals and Kings: The origin of cultures, que habla de muchas cosas, pero cuyos cuatro últimos capítulos habla sobre deforestación en la india, salinización de las tierras de sumeria, la prohibición de cerdo en oriente medio, la agricultura en la edad media y su transición al sistema capitalista que no tienen desperdicio [naturalmente de este tampoco podía faltar una traducción castellana]

(3) Hughes (1975): Ecology in Ancient Civilizations, contiene una gran cantidad de datos complementarios sobre Grecia y Roma
(
4) Rzoska (1980): Euphrates and Tigris: Mesopotamian Ecology and Destinity, uno de los mejores libros sobre desastres ecológicos que se ha escrito, aunque su temática cae algo más al este de las civilizaciones clásicas :-)

(5) Carter / Dale (1974): Topsoil and Civilization, Oklahoma Press, un tanto técnico pero aún así interesante.

Por Claudius Salix Davianus