miércoles, 15 de octubre de 2003

Historietas de Oriente Medio o Etnicidad, Religión y Lengua en Oriente Medio (para los que prefieran titulos serios)

Un buen ejemplo sociolingüístico sobre este tema nos lo da, otra vez, Jesús el Galileo. De hecho inicialmente pensé en titular este mensaje "Jesús: ese carpintero paleto galileo que quiso ser rey de los judíos" pero pensé que, bueno, tal vez pudiera resultar molesto para alguien. Además desvirtuaría la discusión.

Aunque con toda seguridad Yoshua ben Yoseph ha-Nazararethi (más conocido como Jesús de Nazareth) fuera un carpintero que posiblemente por su profesión debía ser analfabeto (las cifras de alfabetización en la Galilea de la época llegarían como mucho al 5%) y seguramente no tenía tampoco una esmerada educación. Por lo que según patrones actuales modernos sería poco más que un paleto y no tendría un discurso mucho más elaborado, como muestran algunas películas malas de los años '60.

Luego está la cuestión del acento peculiar que seguramente Jesús debía tener siendo originario de la región que era. Hay que repetir una vez más para quien no esté al caso de la sociolingüística de la Palestina de la época que el hebreo en tiempos de Jesús era ya una lengua coloquialmente muerta. Y que la lengua de Jesús no era el hebreo sino el arameo palestino, como testimonia por ejemplo el que dos de los evangelios recojan sus últimas palabras desesperadas en la cruz: /´elí, 'elí, lëmá sabakhtaní?/ "dios.mío dios.mío porqué me has abandonado?

También es cierto que esta imagen de Jesús que pudo tener la élite dirigente de Jerusalem se refuerza por el hecho de que como es conocido los galileos y transjordanos hablaban arameo con un fuerte acento similar a los denostados samaritanos, que era diferente del dialecto de Jerusalem. Incluso los textos en Hebreo, que como es dicho era una lengua muerta, muestran diferencias en Judea con respecto a las regiones periféricas como Galilea, Transjordania o Samaria. A la variedad de Jerusalem se le llama hebreo judahítico y a la de las regiones circundantes se le llama hebreo israelí, este último con mayor influencia aramea.

Así que tenemos a un hombre probablemente analfabeto, carpintero y por tanto probablemente no sofisticado, con un acento galileo que levantaría ciertas sospechas entre los hablantes más sofisticados de Jerusalem, recorriendo el país de un sitio a otro, provocando incidentes aquí y allá, y con maneras de zelotes y acompañados de discípulos mismos de los que sabemos ya habían sido zelotes antes de conocer al carpintero galileo.

¿Qué nos dice el como hablaba de la gente de cual era la organización social? Tratemos de volver a aquello sobre lo que quería escribir, que no era simplemente hablar por hablar de un pobre y humilde carpintero galileo. Intentemos cual modernos sociolingüistas ver qué podemos suponer razonablemente sobre con quién se relacionaba la gente en Oriente Medio, el tipo de clases sociales existentes y como eran las redes sociales: ¿Eran interétnicas, influía la religión en las amistades? etc, etc. Es decir, tratemos de sacar conclusiones interesantes y curiosas a partir de los aburridos datos objetivos del dominio lingüístico.

Hablar de sociolingüística en el Oriente Medio durante la época romana y bizantina pasa necesariamente por hablar de la lengua aramea y sus variedades, que como veremos pueden proporcionarnos un puñado de conclusiones provisionales sobre la sociedad de la época en esa región geopolítica (aunque no lo parezca a primera vista).

De hecho partir del siglo V a.C. el arameo hacía tiempo que no era la lengua de ningún grupo étnico en particular y se había extendido ampliamente desde Irán Oriental hasta Egipto. ¡Lo que nos lleva a la necesidad de hablar del arameo y sus variantes! De hecho, en estos meses he trabajado un poco lo de reconstruir las condiciones sociolingüísticas del uso del arameo en oriente medio en el período de 1500 años que va desde el 500 a.C. al 1000 d.C., porque revela cosas muy interesantes sobre las sociedades de oriente próximo y su composición étnica y grupal:

[1] Ejemplo introductorio: Los nabateos de Petra.

Un buen ejemplo nos lo proporcionan los habitantes de Petra, una ciudad un tanto curiosa en cuanto al origen y etnicidad de sus habitantes: Étnicamente la mayoría eran de origen árabe, si bien habían abandonado la lengua árabe y otras costumbres propias de los árabes de más al sur. En tanto que comerciantes habían adoptado el arameo, la lengua intergrupal de la región.

Para hacernos una idea de quien era la gente que vivía en Petra tal vez deberíamos ver las abundantes inscripciones nabateas. Entre ellas se han encontrado, por ejemplo, varias tarifas de precios escritas en arameo y griego: El primero la lengua oficial del imperio persa en occidente y el segundo la lengua oficial del imperio romano (y después bizancio) en su parte oriental. Lo cual nos da una muestra de la internacionalización de la ciudad.

Mi interpretación es que Petra, especialmente durante el período de esplendor, era una ciudad multi-étnica, con lo cual en término nabateo debería entenderse más bien como un término geográfico.

[2] Influencia Griega en Oriente Medio.

En las ciudades de Siria, el Líbano y en parte Palestina, parece los dialectos arameos contienen una mayor cantidad de términos griegos, lo cual no necesariamente implica la presencia de hablantes de griego (sino que simplemente podría haber sido influencia cultural). Sin embargo en esos dialectos observamos que las faringales /h/ y /`/ , sonidos que no existen en griego, se habían debilitado considerablemente. Esto sí sugiere la fuerte influencia de una lengua que no poseía dichos sonidos.

Una entretenida anécdota sobre esto se ha conservado escrita en el Talmud. Explica el malentendido que se dio cuando un individuo galileo se dirigió a un tendero para pedirle un producto y este por su pronunciación no pudo discernir si el comprador quería en realidad: ´immar 'cordero', hamma:r 'asno', hemar 'vino' o `emmar 'lana'. Esas formas son todas arameas, lo cual nos dice varias cosas como que las faringales iniciales en el habla de los galileos habían desaparecido del todo y que la vocal átona del principio de palabra se había neutralizado, haciendo que todas las formas sonasen igual.

El propio Talmud nos aclara que ese tipo de cosas pasaba especialmente en ciudades como Beth Shean, Haifa y Tivon donde sabemos que había una fuerte influencia griega.

[3a] Comunidades Religiosas y variedad lingüística.

Otro hecho interesante es que las comunidades judías (que estaban muy extendidas por todo Oriente Medio, y no solo en Israel), cristianas, mandaicas, etc. tenían su propia variedad de arameo. Esto es sumamente interesante porque lo que indica es, básicamente, que unas vivían a espalda de las otras o sus redes sociales no estaban inextricablemente unidas.

Evidentemente en las grandes ciudades había personas de todas esas comunidades pero la evidencia lingüística sugiere que las relaciones eran básicamente intracomunales, y debían existir barrios separados.

[3b] Un cisma religioso que creó una fragmentación dialectal.

Un caso interesante es el que se produjo después del cisma interno de la iglesia oriental a mediados del s. V entre jacobitas (monofisitas) y nestorianos.

A partir del cisma se perdió el contacto entre unos y otros: Los primeros se concentraban esencialmente bajo las fronteras del imperio romano, mientras que los segundos quedaron básicamente bajo el imperio sasánida. La escisión acabó produciendo estándares literarios separados que muestran el diferente vocalismo. Al parecer en occidente el dialecto arameo sufrió una mayor influencia de las variedades cananeas locales, lo cual sugiere un patrón diferencial entre las relaciones sociales de las comunidades cristianas en Roma y en Persia.

[4] Más Influencia griega.

Otro hecho interesante es que si bien debía haber cierta segregación según la comunidad de culto, estas comunidades no parecen ser étnicas. Así por ejemplo entre los pueblos de lengua arameo encontramos nombres totalmente híbridos como el de la reina: Septimia Bath-Zebinah (Zenobia) o los de los gramático Davidh Bar Paulos y Gregorios Bar `Ebraya (Bar Hebraeus), que son buenas muestras de la mezcla de antroponimia grecorromana con antroponimia semita.

Así pues sociológicamente la gente debía integrarse en comunidades de la misma religión aunque sus miembros eran a veces de orígenes diversos, lo cual habría favorecido la adopción de una lengua no-étnica para la comunicación intergrupal.

[5] Más escisiones religiosas.

Por lo demás diversas características peculiares de cada dialecto arameo nos indican el grado de implantación en cada comunidad. Así el hebreo judahítico muestra menor influencia aramea, mientras que el hebreo israelítico muestra mayor influencia aramea, con variedades bastante divergentes como el hebreo samaritano.

Al menos sabemos de las peculiaridades religiosas de los samaritanos (población originalmente hebrea que se mezcló genéticamente con asirios y babilonios) y del "aprecio" que sentía un hebreo judaítico por un samaritano. De hecho la parábola del buen samaritano de la Biblia constituye toda una provocación con algo de ironía: ¿Cómo iba asumir un judío ortodoxo que pudiera haber un solo buen samaritano !? ¡Si por definición para ese tipo de gente los samaritanos eran despreciables!

[6] Cosas que pasaron mucho más tarde: la Islamización.

También podemos obtener información sobre la islamización y la adopción del árabe a partir tanto de las lenguas arameas modernas como de las lenguas arameas de la edad media.

Parece que inicialmente la adopción del Islam, particularmente en los grandes centros urbanos y las regiones no montañosas, comportó la adopción del árabe. Sin embargo las comunidades cristianas y judías siguieron usando durante varios siglos su variedad peculiar.

En algunas regiones algo aisladas de los montes Zagros el judaísmo se ha conservado hasta hoy mismo junto con la variedad peculiar de arameo.

Para quien le interesen estas cosas recomiendo la lectura de algunos de estos
detalles en Linguae Imperii:

Sinóptico lingüístico de oriente medio

Sinóptico de las variedades de arameo

Arameo Nabateo

Arameo siríaco y descripción gramatical


Por Claudius Salix Davianus