viernes, 28 de noviembre de 2003

Leones, Elefantes y otras fieras

Al parecer la fauna de la cuenca mediterránea hace 2000 o 2500 años y su distribución eran muy distintas de las de hoy. Entre otros motivos porque la población era aproximadamente entre 1/8 y 1/6 de la actual. Un par de ejemplillos un tanto sorprendentes:


Especies viajeras

Por ejemplo, el burro fue traído a Hispania hacia el s. IX a.C. por los fenicios. Ellos lo trajeron de oriente medio, donde había sido una especie salvaje que al parecer domesticaron en Egipto.

También fueron los fenicios los que introdujeron en Hispania la vid. Supongo que también fueron ellos los que la llevaron a Italia.

Los conejos eran desconocidos para los fenicios del Líbano, aunque conocían un roedor de tamaño similar al conejo, el daimán. Éste carece de las largas orejas de conejos y liebres y era llamado en fenicio [´spn-], nombre que como vimos en otro artículo aplicaron más tarde también a los conejos de Hispania. De hecho la abundancia de conejos era tal en Hispania que los fenicios le dieron el nombre de ['i-shapan] 'tierra de conejos'.


Extinciones

Por otra parte, el aumento general de la población en la cuenca mediterránea afectó sobre todo a los animales situados en la cúspide de la pirámide alimenticia. Es natural, hay argumentos ecológicos que explican que estas especies, carentes durante milenios de enemigos naturales, son las más vulnerables.

Hacia el 200 a.C. el león y el leopardo se habían extinguido en Grecia y en muchas zonas de Asia Menor, mientras que los lobos y chacales quedaron confinados básicamente a zonas montañosas y/o con baja densidad de población. La afición romana por los juegos con fieras contribuyó a esta matanza espectacularmente. La continua matanza de carnívoros en el Imperio año tras año y durante siglos es difícil de imaginar, especialmente a la luz de unos pocos datos numéricos: Durante los 100 días de celebración de la consagración del Coliseo de Roma se mataron 9000 animales capturados, y otros 11000 para celebrar la conquista de Trajano de la nueva provincia de Dacia.

En los primeros siglos de nuestra era, el elefante, el rinoceronte y la cebra se habían extinguido del norte de África, el hipopótamo del bajo Nilo y el tigre de Persia y Mesopotamia.

En el valle del Nilo la extensión de la zona cultivada, la desecación de zonas pantanosas y la caza organizada de animales provocó la eliminación o desaparición de muchas especies. Por la época del Viejo Reino (2950 a.C. - 2350 a.C.) animales como los elefantes, los rinocerontes y las jirafas habían desaparecido del valle.

La historia de las grandes extinciones después del imperio romano sigue: El uro, el bisonte europeo, diversas aves, focas... Por no hablar de los desastrillos ecológicos que provocamos en América y Australia, pero esa historia sería ya demasiado larga.

Cl. Salix Davianus